El Estrés

El estrés en nuestra vida diaria

¡Hola amig@s!!  hoy vamos a tocar un tema importante para nuestro equilibrio!! “El estrés” ese amigo casi  familiar, que nos saca de quicio pero que no controlamos y casi ni nos damos cuenta que está junto a nosotros.

Al final, haré unas recomendaciones de infusiones, válidas y algunas sugerencias de hábitos sanos.

INCIDENCIAS DEL ESTRÉS SOBRE NUESTRO CUERPO

Hoy tocaremos un punto muy importante para la salud, que antes o después tod@s hemos tenido, haciéndose crónico en muchas personas y ocasionando enfermedades y sufrimiento.

Si  existe una emoción, estado psíquico, o físico que altere toda la función regular del organismo y que cause estragos en los sistemas y órganos corporales,  sin duda es “el estrés”.

El estrés puede comenzar a manifestarse de maneras muy distintas, sobre todo cuando nos sentimos impotentes ante alguien o algo que no sabemos solucionar, y que se nos escapa de las manos, entonces nuestra mente se atolondra, quiere huir pero no sabe que puede, y no lo hace, ello produce una crisis de ansiedad que precisa de una solución para que la crisis ansiosa desaparezca. Si ésta impotencia se mantiene por mucho tiempo sin encontrar una salida,  nuestro cuerpo comienza a manifestar signos y síntomas que delatan la entrada por el túnel del estrés.

  • El sistema nervioso se altera desequilibrando muchas de sus funciones, el corazón se acelera, produciendo cambios en la tensión arterial, en el sueño y en la forma de afrontar los pequeños problemas.
  • La mente se ofusca rememorando la dificultad presente,  afectando al estómago con anomalías en el apetito y en la digestión de los alimentos, alterando el intestino en sus funciones de digestión, asimilación y deposición y como consecuencia se produce una disminución de energía, con sobrecarga de tensión  muscular y falta de interés por el mundo que le rodea y las tareas pendientes.

Existen muchos tipos de  anomalías o trastornos físicos y psíquicos derivados de tensiones crónicas en determinados grupos musculares, que afectan directamente a diversos músculos, articulaciones, siendo posible palpar fácilmente la tensión o la falta de tono muscular, limitando o imposibilitando ciertos movimientos y obstaculizando el recorrido de la energía y la sangre  con fluidez, así como de  otras funciones vitales que se derivan de dichos bloqueos.

Toda tensión muscular crónica, representa una rigidez continuada sobre el cuerpo y aunque tiene una gran capacidad de adaptación, reacciona ante una tensión aguda con una primera alarma, movilizando la energía del cuerpo mediante la descarga de hormonas medulares y  adrenales  que hacen frente a la tensión.

   

 

Cuando la tensión constituye un daño físico para nuestro cuerpo, la reacción de alarma adopta la forma de un proceso inflamatorio. Si esta reacción  logra imponerse al daño y eliminar la tensión, el cuerpo se tranquiliza y vuelve a su condición  de equilibrio.

Pero si la tensión continúa, comienza la segunda fase, en la que el cuerpo, trata de adaptarse. Este proceso, requiere la presencia de hormonas adrenales y corticosteroides, cuya función es antiinflamatoria.

Pero el proceso de adaptación necesita también de energía, que debe movilizarse de las reservas corporales.

Esta segunda fase es como una guerra fría, en la cual el cuerpo trata de vencer al agente invasor causante de la tensión ya que no puede eliminarla.

Esta  fase puede prolongarse  por mucho tiempo y el cuerpo llega a debilitarse tarde o temprano.

La tercera fase, es la fase del agotamiento.

Esta situación la están viviendo millones de personas.

La actitud de presionar las mandíbulas, cerrar los puños, pisar fuerte y aguantar porque hay que sobrevivir, es lamentable para nuestro organismo.

Ser duro como una piedra, no es signo de fortaleza, sino de  inflexibilidad y temor. Una roca es fácil que estalle en pedazos con un buen golpe y a veces con un mínimo golpe seco en un sitio vulnerable.

¿Vale la pena, aguantar tanto?  ¿Lo pensamos?

Sinceramente, creo, que un respiro, un poquito de mimo y descanso a nuestro cuerpo le vendrá de perlas.

¿Indagamos un poquito dentro de nosotros, a ver qué nos dice nuestro cuerpo?

 Si nos escuchamos, nos sentimos, y decidimos ponernos en acción, primero hemos de saber el “por qué” , cómo comenzar y cuál es nuestro primer paso en ese camino único, el nuestro, ¡¡el tuyo!!

¿¿Por qué??

Porque tú, has venido a ser feliz, no tienes que pagar nada ni cargar con la mochila de nadie.

¡¡Eso es lo que nos han hecho creer!!… la educación, la religión, la familia, la sociedad…

Te dirás, “Posiblemente yo esté equivocad@”, si todos dicen lo contrario de lo que yo siento”… ¡¡eso debe ser!!

Pues sí, todos estamos en el mismo patrón de comportamiento y de falsedad ante nuestra propia vida.

Pero ellos los más cercanos, la  familia, los amigos, incluso la enseñanza académica recibida, es un modelo dictado por entidades superiores a los cuales les conviene que todo sea como es, asimilamos unos programas con información bien planificada y creíble, introducida con cautela y psicología de masas, para que nos anulemos los unos a los otros, así es muy fácil tenernos dentro de un sistema, donde el sufrimiento, la obediencia ciega, la fe y las pequeñas metas a conseguir, así como los estereotipos físicos o de estatus social, nos tienen amarrados mientras pasa la vida.

Todos, somos inconscientes de esta dulce y familiar manipulación.

 

¿Cómo comenzar?

¡¡Comenzando!! Atreviéndote a mirar desde otro prisma.

¿¿Hacia dónde dirigir el primer paso?? 

Dependiendo de donde estés, hay mil formas distintas, cada uno ha de buscar la suya, y solamente cuando se abriga la certeza de que se quiere cambiar de rumbo, aparecen caminos y respuestas a muchas preguntas.

Estar atent@ a los signos que pueden sentirse o aparecer, como: personas, acontecimientos, libros, sueños, pensamientos llenos de firmeza, intuición, cambios de ciudad, de país, de trabajo…

Cuando estamos en el aquí y ahora, en nosotros, observando todo lo que nos rodea o parte de ello. aunque esto sea difícil,  nos vamos convirtiendo en nuestro propio observador.

Ese es nuestro primer paso, el que comienza a abrir un nuevo y desconocido camino, que se hace cierto y real, conforme vamos avanzando en esa dirección.

¡¡No dudes nunca de tu poder!! Si dudas, estás anulando todas las posibilidades. Te volverás inactiv@ culparás a la vida, a tus padres, al sistema, a tu jefe, a tu educación, a tu físico, a tu energía a tu talento, a la religión, a la sociedad, al mundo…

Eso es hacerse la víctima para no dar un solo paso en un hermoso camino que sí, es posible.

¡¡Es fácil no hacer nada, pero el costo es muy alto!!

¡¡Adelante!! Busca, indaga, ¡¡atrévete!!

 

El estrés, solo son sombras que no dejan entrar la luz.

Miedos inconscientes encubiertos con una falsa seguridad que nos lastima.

Sé más vulnerable, más flexible, mas amoros@ contigo mism@, ya verás que comenzarás a fluir en una nueva vibración, haciendo posible nuevas experiencias y muchos nuevos caminos donde poder elegir el más idóneo.

¡¡Sé feliz!!

Métodos para apaciguar el Estrés

Como os comenté, os voy a sugerir varias posibilidades para apaciguar el estrés.

  • La primera es hacer 25 respiraciones profundas y exhalar el aire muy lentamente, ya que si se hace rápidamente se producirá una hiperventilación acelerando aún más el estado de excitación.
  • A la misma vez, unir todos los dedos de las manos, por la yema de estos y uno por uno, intentar sentir en ellos el latido del corazón, hasta que este se sienta en todos los dedos, después en las dos manos y después en los brazos. Utilicé personalmente esta técnica durante años y funciona.

 Infusión de plantas medicinales frescas. 

  • Hierba luisa
  • Valeriana
  • Semillas de amapola
  • Romero
  • Poner unas gotas según prescripción del producto por su concentración, de eleutherococcus. También se puede encontrar en cápsulas y es conocido también como “Ginseng Siberiano”. Es un adaptógeno perfecto, produce ánimo y vitalidad sin excitar a la vez que hace disminuir la tensión nerviosa. Contraindicaciones: si existe insomnio no ingerir.

La Ashwagandha, también conocida como ginseng indio, utilizado en la medicina Ayurveda durante más de 3000 años. Tiene propiedades adaptógenas que ayudan al organismo a alcanzar su equilibrio frente a situaciones de estrés.  Sus efectos estimulantes, tónicos  y favorece el sueño.

  • A la misma vez, si es posible, practicar alguna actividad física o física espiritual.
  • Nutrirse con dieta sana y fresca.
  • Y tener momentos de ocio obligados, con amigas y amigos, riendo y pasándolo bien, o quizás para quien así lo sienta, conseguir espacios de tiempo para sí mism@.

      

 ¡¡No somos robot, recuérdalo!!

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